Valenciso

Valenciso

Compañía Bodeguera de Valenciso
Carretera de Nájera LR-313 km 0,4, 26220 Ollauri

Tel. 941 304 724
https://www.valenciso.com
valenciso@valenciso.com

Imágenes de la Bodega

VALENCISO nace en 1998 cuando Luis Valentín y Carmen Enciso unen sus apellidos para establecer en la Rioja Alta –de donde son originarios- una bodega boutique de alta calidad, aplicando el saber hacer y la visión internacional adquiridas tras 15 años de trabajo compartido en la dirección de una prestigiosa bodega centenaria de la Rioja Alavesa. Con vocación de cultivar el viñedo de manera cualitativa y respetuosa con el medioambiente.

La Bodega

Es el sueño cumplido de dos bodegueros riojanos, Luis y Carmen. La bodega está en Ollauri, preciosa villa de tradición vitivinícola en el norte de la Rioja Alta, donde la influencia del clima atlántico beneficia la finura de los tempranillos, variedad esencial de la comarca y de VALENCISO. Los vinos buscan la excelencia en la elegancia. Son el cuidado resultado de un exigente cultivo del viñedo en ecológico,  con bajos rendimientos, la utilización de depósitos de cemento, y el envejecimiento en barricas de roble francés.

Los Pagos

La comarca de Ollauri-Haro se sitúa al norte del Alto Ebro, muy cerca y entre la Sierra de Cantabria y la Sierra de la Demanda. Destaca Haro, capital de la Rioja Alta, con su concentración de bodegas centenarias, y preciosas  e históricas villas como Ollauri, Briones, Briñas, Sajazarra y San Vicente. En la Demanda, cerca, está Ezcaray, con la estación de esquí de Valdezcaray. Las suaves colinas de viñedos, las riberas del Ebro, y las rutas de montaña de las sierras ofrecen la posibilidad de disfrutar del paisaje y la calma de esta pequeña región.

Todos los viñedos están en la proximidad de la bodega, en la comarca de Ollauri-Haro, en el extremo noroeste de la DOC Rioja. Cien por cien suelos arcillo-calcáreos, en altitud, entre los 480 y los 610 metros, donde la habitual dominancia de los vientos del norte–noroeste y el contraste de temperatura entre día y noche favorecen la frescura y finura del tempranillo en su componente atlántico.