Alvear

Alvear

Avda. María Auxiliadora 1,
14555 Montilla (Córdoba)

Tel. 957 650 100
http://www.alvear.es
alvearsa@alvear.es

Imágenes de la Bodega

La historia del vino de Montilla no sería la misma sin Alvear, una bodega no solo representativa del valor del terruño y los vinos de esta tierra, sino un verdadero ejemplo de tesón y salvaguarda de valores vitivinícolas.

La Bodega

Fundada en 1729, con casi tres siglos de historia, Alvear es la segunda bodega más antigua de España y la más antigua de Andalucía.

No obstante, el paso del tiempo no ha modificado el carácter artesano y familiar de la empresa montillana, que ha ido creciendo con coherencia y sin perder de vista su filosofía. Ahora es la octava generación de esta familia quienes trabajan para preservar el patrimonio familiar, el conocimiento adquirido y los valores de la bodega con la vista puesta en el futuro, explorando las raíces y las particularidades del viñedo montillano, una verdadera joya de la enología española.

Los Pagos

La mayor parte del viñedo en propiedad de Alvear se encuentra en la mejor zona de la región, la Sierra de Montilla, de Calidad Superior, el “grand cru” de la región vinícola. En este terreno se encuentran los mejores pagos vitícolas de Montilla, entre ellos el Pago de Benavente y el Pago de Riofrío.

En el Pago de Benavente, Alvear cuenta con la parcela Casilla del Hospital de 33 has, una parcela de suelos calcáreos y de varias orientaciones. Las cepas, de Pedro Ximénez, se plantaron hace 30 años, y los vinos que se obtienen son de la finura necesaria para sus mejores vinos y finos.

En el Pago de Riofrío, el de mayor altura, merecen ser destacadas: La Viña de Antoñín, El Garrotal y las de Cerro Macho y Cerro Franco, situadas de 525 a 610 metros. Todas viñas viejas de Pedro Ximénez y algo de vidueño.

Lo que hace especial a los viñedos de esta región son los suelos de albariza, un material capaz de retener el agua en una zona donde llueve entre 550 y 600 litros por año, salvo en algunos pagos, y su poder drenante, que impide que se acumulen agua y sales en exceso. Suelos pobres con un componente alto de cal, similares a los que se dan en algunas zonas vitícolas prestigiosas en el mundo, como la Champagne.