Desde el año 2000, un grupo de productores de vinos de pago, es decir, elaborados con sus propias uvas, de un único viñedo, de las dos Castillas se reunieron para reivindicar la personalidad única que define a los vinos de los mejores pagos y extender su cultura, apenas renacida, por España, fundando Grandes Pagos de Castilla. Esta asociación sin ánimo de lucro se transformó en 2004 en Grandes Pagos de España.




















