Un “país tempestuoso, cataclismático, de una violencia geológica impresionante”, así algunos escritores describen el Priorat, y cierto es lo que cuentan. Un paisaje donde la naturaleza fue caprichosa, dejando un manto negro de pizarra que impresiona a la vista.
Si a esta imagen paisajística le añadimos dos barreras naturales, el Monsant y la Sierra del Molló, nos encontraremos con el lugar privilegiado de los viñedos centenarios de la bodega Mas Doix.


Pues en este panorama tan idílico para cualquier amante de la naturaleza, el pasado 28 de octubre se celebró la sexta edición de Entrevinyes Mas Doix. Una carrera popular entre viñedos, rodeados de las tonalidades otoñales de sus hojas, dorados de las garnachas y rojos de la cariñena.
Y para los que no se ven preparados para el running y les gusta pasear, paralelamente a la carrera tuvo lugar una maravillosa caminata de menor duración.


Entrevinyes comenzó como un encuentro entre apasionados del deporte, y por supuesto el vino. Y así, ha llegado hasta la 6ª edición de Entrevinyes de Mas Doix.
Como novedad, una magnífica cata de vinos de la bodega. Donde los asistentes pudieron encontrar “respeto por el entorno” y un minucioso cuidado desde la selección de las uvas en la viña, hasta la guarda del vino en las barricas de roble francés.


Valentí Llagostera dirigió la cata para 50 amantes del running y del vino. Y tuvieron la gran oportunidad de probar el vino 1902 Cariñena Centenaria que fue revelación para la Guía Peñín 2015 y que tantos premios y elevadas puntuaciones ha conseguido. Y es que no todos los días se tiene la maravillosa posibilidad de probar un vino elaborado con uvas procedentes de cepas plantadas en 1902.

¡Una carrera espectacular que tuvo su maravilloso fin de fiesta!