Hace unos días falleció, tras una enfermedad prolongada y especialmente cruel para sus hijos y amigos, Manuel Manzaneque.

A partir de los años 80, Manuel decidió añadir a su larga y fecunda carrera de director teatral la de viticultor y bodeguero de pago, creando en los Altos del Bonillo, cerca de Ossa de Montiel (Albacete) Finca Élez, uno de los viñedos y bodegas de pago más interesantes y de mayor altitud de España y de Europa.

En 2000 formó parte -con otras 7 bodegas que defendíamos la necesidad de rescatar el concepto histórico de bodega de finca o pago- como Socio Fundador de Grandes Pagos de Castilla, que en 2003 cambiaría su nombre, agrandando su objetivo social al actual de Grandes Pagos de España (GPE), que hoy cuenta con 29 Socios, repartidos por la geografía vitícola española.

El Gobierno de Castilla La Mancha decidió en 2002 aprobar la primera legislación que permitía conceder una Denominación de Origen a pagos que hubieran logrado prestigio internacional con sus vinos y tuve el honor de compartir ése honor pionero, concedido simultáneamente a Finca Élez y Dominio de Valdepusa, con Manuel Manzaneque.

Manuel supo inculcar a sus hijos Sofía y Manuel su pasión, heredada de generaciones anteriores de su familia manchega, por la tierra, la vid y el vino y transmitirla a sus hijos Sofía, hoy responsable de Finca Élez y Manuel, un enólogo ampliamente reconocido por su profesionalidad.

Desde GPE queremos expresar nuestras sinceras condolencias, así como nuestro agradecimiento a ambos y a su padre Manuel (q.e.p.d) por su contribución al reconocimiento y prestigio nacional e internacional de nuestra Asociación.

Carlos Falcó,
Presidente de Honor
Grandes Pagos de España